Historias de resiliencia: Ganadoras del Premio Internacional a las Mujeres Valerosas 2017

La primera dama Melania Trump distinguió hoy a 13 mujeres extraordinarias con el Premio Internacional del Secretario de Estado a las Mujeres Valerosas. Este premio reconoce a mujeres de todo el mundo que han demostrado coraje y liderazgo excepcionales en la defensa de los derechos de la mujer, el empoderamiento y la justicia, a menudo asumiendo un enorme riesgo personal.

Las mujeres distinguidas este año son un ejemplo de cómo el coraje se manifiesta de todo tipo de formas, y presentamos a continuación sus historias:

Sra. Malebogo Malefhe (Botswana)

Malebogo Malefhe es una ex-basquetbolista del equipo nacional que por poco escapó de la muerte después de que un ex-novio trastornado la atacó brutalmente y le disparó ocho veces en 2009.  Ella sobrevivió el ataque pero está confinada a una silla de ruedas debido las extensas lesiones que sufrió a la médula espinal.  Desde su ataque, la Sra. Malebogo ha sentido la necesidad de abogar por ella misma, y por otras mujeres y niñas que son víctimas de la violencia de género.  Ella empezó a hablar contra el abuso doméstico y la violencia de género en la radio nacional, organizando talleres y capacitando en temas de bienestar organizacional con organizaciones estatales prominentes y organizaciones no gubernamentales en Botswana y haciendo voluntariado en comunidades en todo el país para que se tome conciencia de estos temas y se reflexione acerca de las normas culturales que promueven la continuación de la violencia de género en Botswana.  La Sra. Malebogo ha dedicado su vida a enseñar a mujeres jóvenes acerca de la auto-estima y el respeto propio a fin de que luchen contra la opresión de género y el abuso doméstico.  Actualmente trabaja en el Ministerio de Educación en el desarrollo de un programa para niños en edad escolar con el fin de enseñarles y ayudarles a comprender las implicaciones de la violencia en el hogar.  La Sra. Malebogo también aboga por el avance de las mujeres en los deportes con particular énfasis en mujeres con discapacidades.  Puesto que jugó básquetbol profesionalmente desde los 18 años de edad hasta la fecha de su incidente en 2009 a los 29 años de edad, ella es una apasionada por la promoción de la rehabilitación activa de mujeres con discapacidades, especialmente aquellas cuya discapacidad es consecuencia de la violencia doméstica.

Sra. Rebecca Kabugho (República Democrática del Congo)

Rebecca Kabugho es una activista del movimiento ciudadano LUCHA (Lucha por el cambio) en la República Democrática del Congo. En un contexto de extrema represión y superando con valentía las amenazas y riesgos de ser arrestada, Rebecca desempeñó un papel prominente en una serie de demostraciones pacíficas y no violentas para demandar que el gobierno congolés (GDRC) llame a elecciones legítimas en 2016 como lo exige la constitución congolesa.  En febrero de 2016, Rebecca y otros cinco colegas hombres fueron arrestados y condenados por incitar la desobediencia civil mientras planeaban una demostración pacífica para demandar que el presidente Kabila cumpla con la constitución.  Rebecca y sus colegas fueron sentenciados y pasaron seis meses en prisión en Goma. Durante su detención, ella fue elogiada por las redes sociales y la prensa internacional como la prisionera de conciencia más joven en el mundo. Ella tenía solamente 22 años de edad cuando fue arrestada.  El 19 de diciembre de 2016, Rebecca y otros 18 colegas suyos fueron arrestados nuevamente en una demostración pacífica que demandaba la renuncia del gobierno anti constitucional, y fueron liberados una semana después.  Por su coraje, Rebeca se ha convertido en uno de los principales activistas de LUCHA y una inspiración para muchas mujeres jóvenes de su país. La organización continúa abogando por un cambio positivo en el Congo a través de medios no violentos.

Mayor Aïchatou Issaka Ousmane (Níger)

La Mayor Aichatou Issaka Ousmane es actualmente la subdirectora de trabajo social en el Hospital Militar de Niamey, después de convertirse en una de las primeras mujeres en Níger de ingresar al ejército en 1996. Ella es también una de las primeras mujeres en Níger que asistió a la academia militar.  A través de su carrera, asistió a varios cursos de capacitación en trabajo social, derecho internacional humanitario, derecho y la protección de niños en los conflictos armados así como la integración del género en operaciones militares en muchos países africanos y europeos.  La Mayor Ousmane es esposa y madre de tres hijos y sabe encontrar el equilibrio entre el trabajo y su vida cotidiana, entre sus responsabilidades diarias y sus tareas militares, las cuales frecuentemente le exigen participar en misiones en el campo.  El peligro no detiene a la Mayor Ousmane, quien ha servido en todo Níger, más recientemente en la región de Diffa donde la organización terrorista Boko Haram continúa amenazando a la población.  La Mayor Ousmane ha asumido un liderazgo proactivo tanto en Níger y más recientemente en Mali en donde participó en la Misión Multidimensional Integrada de Estabilización de las Naciones Unidas (MINUSMA), con el propósito de integrar la perspectiva de género en las actividades para el mantenimiento de la paz.  Debido a sus contribuciones, ella recibió un premio de distinción de las Naciones Unidas: el primer premio de la Paz Mundial de las Naciones Unidas para los Militares por sus aportes a la igualdad de género en actividades para el mantenimiento de la paz de las fuerzas de las Naciones Unidas. La Mayor Ousmane es un rayo de esperanza en el Sahel.  Sus esfuerzos para promover la concientización acerca de la sensibilidad por los asuntos de género en áreas en conflicto son un ejemplo positivo para las fuerzas armadas y la sociedad civil de Níger.

Sra. Verónica Simogun (Papúa Nueva Guinea)

Verónica Tamar Simogun es actualmente directora de la asociación Familias por el Cambio en  Wewak, provincia de Sepik Oriental, Papúa Nueva Guinea.  La Sra. Simogun nació en la comunidad de Urip en el área de Boykin/Dagua de Wewak, provincia de Sepik Oriental en 1962.  Estudió en la Universidad de Capacitación en Aviación Civil y se graduó con un certificado en aviación civil en 1981. Trabajó seis años en el Departamento de Aviación Civil antes de regresar a su pueblo en 1986 para ayudar a su iglesia y a su comunidad en la promoción de una vida segura y saludable. Desde entonces, la Sra. Simogun ha trabajado ayudando a las mujeres afectadas por la violencia.  En 2012, fundó la Asociación Familias por el Cambio, la cual sigue dirigiendo. El deseo de toda la vida de la Sra. Simogun ha sido desarrollar comunidades con familias felices, en donde las familias estén seguras y las mujeres y los niños vivan libres de la violencia y la intimidación.  Arriesgando su propia seguridad, ella ha intervenido directamente para proteger a mujeres que sufren violencia de género.  Enfrentándose a amenazas de muerte por parte de los perpetradores de la violencia, ella ha ayudado a conseguir refugio y a reubicar a las víctimas en múltiples ocasiones. La Sra. Simogun financia ella misma la mayor parte de su trabajo. Está casada y tiene cinco hijos.

Sra. Nguyen Ngoc Nhu Quynh (Vietnam)

Nguyen Ngoc Nhu Quynh es una activista y dedicada bloguera desde 2006 en asuntos medioambientales y de derechos humanos en Vietnam, que ha publicado argumentos de principio con el fin de inspirar cambios y una mayor transparencia. La Sra. Quynh es co-fundadora de la Red de Blogueros Vietnamitas, una asociación de escritores independientes que anima a sus miembros a “proteger los derechos y libertades personales contra las restricciones y la censura”. Ella fue arrestada el 10 de octubre de 2016 y la han mantenido incomunicada desde entonces bajo el cargo de “realizar propaganda contra el estado”.

 

 

Sra. Saadet  Özkan (Turquía)

Saadet  Ozkan trabajó como maestra de escuela primaria y es una activista de género que se ha convertido en una gran defensora de las víctimas de abuso de niños.  La Sra. Ozkan nació en 1978 en Izmir y recibió su bachillerato en relaciones públicas de la Universidad Anadolu en Eskisehir en 1995, y posterior a ello, un título en enseñanza en 2004. Deliberadamente escogió trabajar en una escuela rural convencida que allí podría marcar una diferencia.  Después de descubrir un patrón de abuso sexual en la escuela que transcurrió durante décadas, ella obligó a que se realizara una investigación penal de su director y perseveró aún en contra de la presión para que abandonara el caso.  Después que un accidente automovilístico la dejara postrada en cama durante varios meses, organizó el apoyo de la Asociación de Abogados de Izmir y la Confederación de Asociaciones de Mujeres de Turquía para que la ayuden a continuar con el caso.  Actualmente es consultora privada y continúa apoyando a víctimas y sus casos, y espera formar una ONG que tenga como propósito luchar contra el abuso de niños.  La Sra. Ozkan está casada y tiene un hijo.

Hermana Carolin Tahhan Fachakh (Siria)

La Hermana Carol, como así se la conoce, forma parte de las Misioneras de María Auxiliadora de los Cristianos.  La Hermana Carol nació en Alepo, Siria, y ha permanecido en Damasco durante todo el transcurso de la guerra. Ha puesto su vida en riesgo para servir a la gente en este país destrozado por la guerra y continúa siendo un rayo de esperanza.  La guardería infantil a su cargo es un ambiente seguro y amigable para más de 200 niños musulmanes y cristianos, muchos de los cuales han sido traumatizados por la guerra. El taller de costura, un programa del Consejo de Derechos Humanos de las Naciones Unidas que ella administra, proporciona el apoyo comunitario tan necesario para las mujeres vulnerables que han sido internamente desplazadas. Las mujeres reciben un ingreso y la posibilidad de trabajo, así como apoyo para sus necesidades cotidianas. En el primer año había 14 pupilas y en la actualidad hay más de 100 entre musulmanas y cristianas.  Muchas de ellas han huido de otras partes de Siria después de haber perdido todo.  Al final de su año de capacitación, las participantes tienen dos opciones: pueden empezar a trabajar en casa con una máquina de coser proporcionada por la escuela, vendiendo sus propias creaciones o pueden buscar empleo en el taller de la escuela y ganar un salario.  Las utilidades de las ventas ayudan a la escuela en la compra de alimentos para familias necesitadas, incluso de las pupilas y sus familias, así como para pagar el alquiler, los medicamentos y los gastos hospitalarios, si fuera necesario. La Hermana Carol explica que “nosotras las hermanas ayudamos a todos, dando todo de nosotras sin hacer distinciones entre cristianos y musulmanes, siguiendo el ejemplo de Jesús.   Nuestro trabajo también recibe el apoyo de voluntarios y colaboradores musulmanes, gente buena y generosa que trabaja con mucha dedicación. Nos sentimos muy respetadas por ellos así como por toda la población, incluido el ejército”.

Sra. Jannat Al Ghezi (Irak)

La Sra. Jannat Al Ghezi y la Organización para la Libertad de las Mujeres en Irak (OFWI) corren riesgos todos los días con el fin de ayudar a las mujeres a que huyan de la violencia e incluso la muerte en todo Irak ofreciendo refugio, capacitación, protección y servicios legales. La OFWI ha ayudado a más de 500 víctimas de violaciones sexuales o abuso doméstico. La función de Jannat ha sido coordinar la red de refugios para mujeres maltratadas. Estos refugios han sido especialmente útiles para numerosas mujeres Yazidí y otras mujeres del área de Mosul que sufrieron horriblemente bajo la brutal ocupación de ISIL. Sin esa ayuda, muchas de estas mujeres habrían terminado en la calle, sometidas al tráfico ilegal de personas y amenazas de crímenes de honor. La OFWI les proporciona a estas mujeres la oportunidad de una nueva vida ofreciéndoles educación y habilidades prácticas como la costura. Jannat comprende cuán importante es esto porque ella fue víctima de abuso doméstico y amenazas de parte de su familia tribal. La OFWI la ayudó a lograr una nueva vida cuando la animó a completar sus estudios y seguir su pasión de ayudar a otras mujeres que lo necesitaban. Actualmente se encarga de las relaciones con la prensa en OFWI y es la editora del periódico de la organización, Equality (Igualdad). Durante dos años fue la gerente de Radio Equality.

A través de OFWI, Jannat también ha ayudado a mujeres atrapadas en situaciones potencialmente mortales debido a divorcio, abandono y abuso de sus cónyuges, muchas de las cuales sin acceso a sus documentos de viaje debido a que estos eran retenidos por sus cónyuges. Algunas de estas mujeres eran también ciudadanas estadounidenses residentes en Irak. Jannar se puso a disposición para refugiar a estas mujeres 24 horas por día y está dispuesta a ir a cualquier lugar donde se la necesite, sin importar cuán peligroso sea. Su motivación es el deseo de que todas las mujeres en Irak que son víctimas de la violencia tengan protección de sus derechos humanos.

Sra. Fadia Najib Thabet (Yemen)

Como funcionaria de la Protección de Niños encargada de informar acerca de violaciones contra niños en zonas de conflicto durante los conflictos recientes en la parte sur de Yemen, Fadia Najib Thabet enfrentó la muerte cotidianamente en sus intentos de proteger a los niños en la región de las milicias de Al Qaeda y Houthi. Por su valeroso trabajo, ella convenció a jóvenes de que no formen parte de Al Qaeda, puso al descubierto a su filial yemenita “Ansar al Sharia” como reclutadora de niños soldados y documentó frente al Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas los casos de violaciones en las minas, secuestro, violaciones sexuales y otras violaciones de derechos humanos cometidos por varios grupos armados. La perspectiva de Thabet es que los niños reclutados por extremistas y militantes no son criminales sino víctimas. Ella trabajó con los padres, las escuelas, las comunidades, los niños mismos y finalmente con las Naciones Unidas con el fin de desarrollar en el sur de Yemen un plan de acción para salvar a los niños de la guerra. Thabet sigue trabajando en favor de los niños desposeídos y desarraigados con el Comité Estadounidense para Refugiados.

 

Sharmin Akter (Bangladesh)

Con solo 15 años de edad, Sharmin Akter valerosamente resistió los intentos de su madre de casarla y así pudo asegurar su invalorable derecho de continuar su educación y dar el ejemplo a mujeres jóvenes en Asia del Sur que enfrentan presiones similares.  Bangladesh tiene una de las más altas tasas de matrimonio de niñas, una tendencia que amenaza la salud, la seguridad y la educación de millones de niñas y socava el progreso del país.  Sharmin demostró una valentía excepcional y seguridad personal al rehusar ser coercionada a casarse con un hombre que era décadas mayor que ella.  Ella se atrevió a romper el silencio esperado de las mujeres y niñas y abogó por sus derechos, lo que finalmente resultó en llevar a su madre y posible futuro esposo frente a la justicia.  Celebrada por su coraje, Sharmin es actualmente estudiante en la Escuela Piloto de Estudios Secundarios para Niñas Rajapur, en donde ella sueña con seguir estudios de abogacía y hacer campaña contra esta dañina tradición de matrimonios tempranos y forzados.

Sandya Eknelygoda (Sri Lanka)

Sandya Eknelygoda es un símbolo de la búsqueda de justicia y reconciliación en in Sri Lanka.  Después de la desaparición de su esposo, el periodista Prageeth Ekneligoda en 2010, Sandya convirtió en su misión la lucha por las familias de los desaparecidos.  Como resultado, el caso de Prageeth se ha convertido en el barómetro de la capacidad del gobierno de Sri Lanka de restablecer el estado de derecho y la rendición de cuentas en cumplimiento de sus compromisos de acuerdo a la resolución del Consejo de Derechos Humanos de las Naciones Unidas que ella co-auspició en octubre de 2015. La búsqueda de justicia de Sandya está en su séptimo año.   Durante estos años, ella ha realizado 90 presentaciones en los tribunales buscando información y la resolución de lo que le sucedió a su esposo.   Sandya ha estado siempre dispuesta a prestar su voz a las familias de los desaparecidos como resultado del conflicto civil en Sri Lanka, fundamentalmente las provincias del norte y el este.  Sandya ha viajado frecuentemente a estas áreas a un costo personal considerable para reunirse con las familias de los desaparecidos y ofrecerles asesoramiento y ánimo.  Aunque Sandya proviene de la comunidad mayoritaria cingalesa del sur de Sri Lanka, ella ha sido acogida por los tamiles del norte como un símbolo de la búsqueda de justicia y reconciliación por parte de toda la nación. La campaña de Sandya se basa en su convencimiento de que “la búsqueda de la verdad no es un crimen, la protección de los perpetradores sí lo es”. Ella defiende a todos los ciudadanos de Sri Lanka que buscan la verdad acerca de los desaparecidos.

Sra. Natalia Ponce de León (Colombia)

Natalia Ponce de León creó la Fundación Natalia Ponce de León en abril de 2015 con el fin de defender, promover y proteger los derechos humanos de las víctimas de ataques con ácido sulfúrico.  La vida de la Sra. Ponce de León cambió en marzo de 2014 cuando un acosador le arrojó un litro de ácido sulfúrico en su cara y cuerpo. Como dice la Sra. Ponce de León, “renací de las cenizas” de ese ataque y así se convirtió en un símbolo de la perseverancia y un testimonio del poder restaurador del perdón.  Como activista, ella luchó y consiguió la aprobación de una ley que aumenta los castigos para los atacantes que utilizan agentes químicos y exige que el Ministerio de Salud mejore la capacitación de las unidades de quemados por ataques con ácido sulfúrico de los hospitales así como otras víctimas quemadas.  La ley, que lleva su nombre, fue aprobada en enero de 2016.  Actualmente trabaja estrechamente con el Instituto Nacional de Medicina Legal para establecer unidades de quemados en toda Colombia, a fin de asegurar que las personas quemadas reciban el tratamiento médico y psicológico apropiado.  Ella continúa siendo una inspiración y ejemplo de coraje para todos los colombianos.

Sra. Cindy Arlette Contreras Bautista (Perú)

Cindy Arlette Contreras es una activista peruana y sobreviviente de la violencia doméstica. Su caso, captado en video, provocó la indignación nacional y protestas sin precedentes en Perú en contra de la violencia de género. Arlette rechazó la sentencia suspendida de un año que recibió su atacante por el cargo menor de asalto, después que el tribunal desestimó los cargos más importantes de intento de asesinato y violación sexual. Ella se unió con otras sobrevivientes de violencia doméstica, organizaciones de la sociedad civil y ciudadanos comunes para lanzar el movimiento de base en Perú “Ni una menos”. El liderazgo y la defensa abierta de Arlette contra la violencia doméstica galvanizaron una marcha de protesta pacífica de más de 100 mil personas que inundó el centro de Lima en agosto de 2016. Sus acciones aumentaron significativamente el reconocimiento en Perú de los derechos de las mujeres y la violencia de género. A pesar de las amenazas que ella y su familia recibieron, Arlette continúa la lucha por la justicia, y es motivo de inspiración para que las mujeres en todo el país defiendan sus derechos.